LIA - Working Paper Nº 3 - Marzo 2015 Entrevista a los Profesores Gabriele Orcalli (Università degli Studi di Padova) y Gianluca Toschi (Università degli Studi di Padova). Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aries, 10 de marzo de 2013.

 

El profesor Orcalli es experto en acuerdos de integración regional y uno de los europeos que más a fondo han estudiado el MERCOSUR. Un paper suyo de 2012 se titula: Mercosur: A case of constitutional failure? publicado en Interdisciplinary Journal of Economics and Business Law (vol. 1, issue 3, pp. 8-30), en él explora desde la economía institucional el fracaso MERCOSUR como institución. Un dato llamativo es que debido a su tono crítico una conocida institución económica latinoamericana rechazó publicar el paper.

 

LIA: ¿Prof. Orcalli cuál es su opinión sobre el desarrollo y resultado del MERCOSUR como estructura de integración regional?

 

Orcalli: El MERCOSUR fracasó. Entiéndase por fracaso la incongruencia entre los altos objetivos que se propuso el MERCOSUR en su tratado fundacional, el Tratado de Asunción de 1991, y los instrumentos dispuestos para concretizarlos. El MERCOSUR falló porque carece de una constitución económica efectiva.

 

LIA: ¿Es la UE un buen modelo de integración para América Latina?

 

Orcalli: Es un error pensar que todo acuerdo de integración regional debe emular a la Unión Europea. Por ejemplo, UNASUR, otro modelo, es un acuerdo de integración más acorde con las necesidades de los países latinoamericanos.

 

LIA: ¿Cuál es el principla problema constitucional del MECOSUR?

 

Orcalli: Un grave problema del que adolece el MERCOSUR es haber pretendido hacer una regionalización de arriba hacia abajo (top-down). Es decir, la regionalización ha sido producto de la decisión de los gobernantes de turno y no un requerimiento de los actores económicos. Los acuerdos de regionalización que funcionan son aquellos que se fundan en las necesidades de los actores económicos, o sea aquellos que se construyen de abajo hacia arriba (bottomup).Los operadores económicos exigen a sus gobiernos una mayor integración regional si con ello bajan sus costos de transacción (N. del E.: concepto acuñado por Ronald Coase, que comprende todos los costos, monetarios y no monetarios, para realizar una transacción en el mercado) para acceder a los mercados extranjeros. Por supuesto, si pocos operadores económicos exportan o colocan sus productos y servicios en mercados extranjeros éstos no tendrán incentivos para demandar de sus respectivos gobiernos una mayor integración regional. Además, si debido a la baja formalidad o legalidad los pocos operadores económicos que sí exportan logran bajar sus costos de transacción de otras maneras y a un costo más bajo (e.g. lobby, captura regulatoria o corrupción) éstos tampoco estarán interesados en la integración regional porque ya obtienen lo que necesita por otros canales, aunque no sean formales o legales.

 

LIA: ¿Las democracias presidencialistas "fuertes" de los países de América Latina hacen más difícil la integración?

 

Orcalli: Los regímenes presidencialistas fuertes favorecen el oportunismo político según el ciclo electoral y no políticas de largo plazo. También es problemático el liderazgo regional de Brasil. Por ejemplo, Alemania es actualmente el líder económico de la UE y como tal acepta discutir ciertas formas de redistribución entre los estados periféricos de Europa. Dificilmente Brasil, con sus desequilibrios sociales internos, vaya a estar dispuesto a redistribuir hacia terceros estados más pobres de América Latina.

 

LIA: ¿Una famosa mantra del premio Nóbel de Economía Douglas North dice "las instituciones son importantes" ("institutions matter"), qué tan cierto es esto en el contexto del desarrollo económico?

 

Prof. Orcalli y Foschi: Estamos de acuerdo con esta afirmación pero vale recordar que hay buenas y malas instituciones y sólo las buenas conducen por la senda del desarrollo económico. La mafia es una institución que no favorece el desarrollo sustentable, por ejemplo.

 

LIA: ¿Quél rol desempeña la infraestructura en el desarrollo económico?

 

Prof. Orcalli y Foschi: La primera acompaña más que favorece a la segunda. Es decir, invertir en obras de infraestructura no es un requisito sine qua non para el desarrollo económico. A mayor desarrollo económico habrá más inversión en infraestructura y no viceversa.

 

LIA: ¿La integración regional conduce necesariamente al desarrollo económico?

 

Prof. Orcalli: El órden lógico sería desarrollo económico primero e integración después ya que si no hay empresas capaces de internacionalizarse y exportar, de poca utilidad será la integración económica.

 

LIA: ¿Cómo impactó y cómo todavía impacta a Italia la crisis financiera mundial del 2008?

 

Prof. Foschi: Las empresas exportadoras, fundamentalmente las del Nordeste italiano (N. del E.: área geográfica de su conocimiento directo), son las que más sufrieron el impacto de la crisis. Sin embargo parecería que hoy dichas empresas se están recuperando favorecidas por un dólar más alto (que hace más atractivo exportar productos en euros), petroleo más barato y una mayor demanda por el "made in Italy", particularmente en el sector agroalimentario y de productos de lujo. En estos sectores, algunas empresas que se habían deslocalizado (offshoring) están retornando a Italia (backshoring) por dos razones: para aprovechar el intangible del "made in Italy" y por los largos tiempos del transporte internacional (un container tarda 40 días para llegar desde China a Italia) lo que resta capacidad de respuesta en mercados más cercanos de ciclos cortos.

 

LIA: ¿Cree que el reciente programa de Quantitative Easing propuesto por el Banco Central Europeo será efectivo o ya es demasiado tarde para una política monetaria expansiva?

 

Prof. Orcalli y Foschi: Creemos que aún no es demasiado tarde para esta política, que puede beneficiar a las empresas europeas. Como dice el adagio, más vale tarde que nunca.

 

LIA: ¿Cuál es el principal problema o desafío que enfrenta la UE hoy?

 

Prof. Orcalli y Foschi: El problema más acuciante que enfrenta la UE hoy no es económico, como pareciera, sino de sostenibilidad social. La UE ha hecho cosas muy positivas por los europeos, aunque muchos no lo perciban.

 

Maximiliano Marzetti. Miembro Laboratorio di Idee Italia-Argentina .

Se agradece a María Inés RB Tarelli y Ariel Lucarini, también miembros de LIA, por la revisión (peer review), corrección y los valiosos comentarios con que han enriquecido la versión final de este paper. Los errores que eventualmente pudieran subsistir son responsabilidad exclusiva del autor.